Como las setas, las calabazas y las castañas, Dos muertos y pico es una historia típica del otoño, si bien se
puede disfrutar y degustar con sumo placer en cualquier época de año. Pero es
verdad que es un relato muy apropiado para esta estación. De hecho, la historia
comienza justo antes del día de Todos los Santos o Halloween, y es por esta
celebración que a Curro se le ocurrió lo que se le ocurrió y la razón principal
por la que la historia se llena de muertas, esqueletos, y calaveras y… claro,
la razón por la cual don Severo Buitragón, el antiguo director del instituto
del protagonista de la historia, acabó en la cárcel acusado de asesinato. Así
pues, disfrutad de las castañas, de los moniatos y de Dos muertos y pico. ¡Buen provecho!
jueves, 9 de octubre de 2014
domingo, 21 de septiembre de 2014
Éxito de Dos muertos y pico entre los animales
Desde que se publicara la novela
en la primavera de 2010 me ha sorprendido el enorme éxito que Dos muertos y pico ha tenido siempre
entre el público animal. Puede que se trate del papel relevante que tiene la
Chispa, la perrilla de la abuela Josefa, en el desenlace final de la historia,
o tal vez sea debido a la sensibilidad que muestra Daniel por los pájaros y la
naturaleza en general, pero sea por la razón que sea, la obra ha resultado ser
del agrado de todo tipo de criaturas. A lo largo de estos cuatro años han sido
muchos los animales que se han interesado por el libro y que han mostrado un
interés, quizás a veces desmedido, por todas y cada una de sus páginas. Tengo
que reconocer que al principio me sorprendía encontrar todo tipo de animales
piando, gruñendo, maullando, ladrando o gorjeando en torno al libro en cuanto
se les ofrecía la más mínima ocasión de acercase a él, pero ahora ya no me
sorprende encontrarme algún ejemplar de la novela a punto de ser devorado,
roído, mordisqueado o lamido por un sinfín de bestias tanto domésticas como
silvestres. Creedme si os digo que no me lo tomo a mal, más bien al contrario,
ahora lo recibo como una muestra de aprecio por parte de estas criaturas que a
menudo no encuentran otra manera de mostrar la valoración que la obra les
merece.
sábado, 6 de abril de 2013
La magia de compartir.
El pasado martes estuve en mi
antiguo instituto, el Olorda de sant Feliu de Llobregat. Hacía más de treinta
años que no había estado en el centro en que estudié BUP y COU, y supuso para
mí una experiencia entrañable. Fue muy emotivo volver al instituto donde pasé
cuatro años importantísimos para mí, donde decidí que me iba a dedicar a la
docencia, donde conocí a personas que iban a cambiar para siempre mi vida.
Me sorprendió el aspecto tan
actualizado y fresco de mi antiguo instituto, y es que, como pude comprobar enseguida,
es un centro absolutamente vivo, lleno que gestes con ganas de trabajar, crecer
y compartir. Y es que compartir es algo mágico, como lo fue el encuentro que
tuve con dos grupos de la ESO que habían leído Dos muertos y pico y que tenían unas ganas enormes de conocer cómo
se había escrito el libro y de compartir conmigo su cariño y simpatía por los
protagonistas de la novela. Fue muy divertido conocer a mis lectores y
descubrir con qué personaje de la novela se identificaba cada uno. Fue algo mágico,
como si durante unas horas todos hubiéramos cruzado la barrera que separa el
mundo imaginario de la literatura y la realidad para encontrarnos en la sala de
actos con el Dani y sus colegas sentados entre los alumnos del institut Olorda
de sant Feliu.
A todos ellos, gracias por hacer
un sueño realidad.
miércoles, 13 de marzo de 2013
Los amigos de mis amigos son mis amigos
LOS AMIGOS DE MIS AMIGOS SON MIS AMIGOS
Recientemente unas alumnas de 1º de la ESO, que me entrevistaban para la revista del instituto, me preguntaron qué era lo
más gratificante de publicar. Sin dudar, les dije que una de las cosas que más
me está haciendo disfrutar es hablar con los chicos y chicas que han
leído la novela cuando me los encuentro en las bibliotecas o en los institutos.
De alguna manera, cuando me miran con los ojos brillantes por la emoción y me
preguntan por los protagonistas del libro, es como si me estuvieran preguntando por un amigo común, como si ellos fueran amigos de mis amigos, y por lo tanto,
a partir de ese mismo instante, se convierten también ellos en amigos míos. Es
como si desde el momento en que hubieran leído Dos muertos y pico ya hubieran
entrado a formar parte de la colla
del Dani para vivir sus aventuras con el Jonatan, el Borrega y la Carla.
Entonces a mí también se me llenan los ojos de chispitas doradas y a mi también
me entran ganas de saltar y, por unos instantes, retrocedo en el tiempo y yo
también soy un adolescente y me entran ganas de salir a dar una vuelta con
ellos para encontrarnos con el Dani y sus colegas que, sin duda, nos estarán
esperando a la salida del instituto.
A TODOS MIS LECTORES, MUCHAS
GRACIAS, TANTO SI SOIS HUMANOS COMO SI NO.
miércoles, 26 de diciembre de 2012
Mi hija Maria acaba de colgar en su blog http://mariagarciaillustration.blogspot.com.es/ esta preciosa ilustración con la que anima a todo el que aún no sepa qué pedirse para Reyes a incluir DOS MUERTOS Y PICO en su carta.
Encantadoramente amable como siempre. Muchísimas gracias, cielo.
Encantadoramente amable como siempre. Muchísimas gracias, cielo.
domingo, 9 de septiembre de 2012
La fuerza de la constancia
A menudo me preguntan si me
resultó difícil publicar Dos muertos y
pico. La verdad es que no fue nada fácil. Envié el manuscrito a varias
editoriales y todas me contestaron diciendo que les había gustado la obra, pero
que no encajaba con el perfil de ninguna de sus colecciones. Cada vez que abría
el sobre y leía la respuesta negativa era como si me hubieran echado un cubo de
agua fría encima. La verdad es que era bastante desalentador, pero yo creía en
la calidad del diario de Daniel, y las personas de mi entorno también, así que
no me di por vencido. Perseveré, insistí y volví a insistir con constancia y
tenacidad a prueba de bomba, hasta que finalmente, el mismo día en que recibía
otra negativa, me llamaron de Bruño para anunciarme que deseaban publicar la
novela. El esfuerzo bien había valido la pena y recordé entonces una fábula que
había leído hacía años y que ahora quiero compartir con vosotros. Espero que os
guste.
Un día muy caluroso de verano, un pajarillo salió en busca de alguna
fuentecilla o charca en la que poder saciar la sed que le abrasaba. Después de
varias horas de recorrer los campos de manera infructuosa, descubrió una
botella medio llena de agua que algún excursionista debía de haber olvidado
entre unos matorrales. Metió el pico por la boca del recipiente, pero por mucho
que lo intentaba, no conseguía alcanzar el deseado líquido. Estuvo a punto de
darse por vencido y alejarse de allí dejando toda aquella agua tras de sí, pero
entonces tuvo una idea e inmediatamente la llevó a la práctica. Empezó a
recoger piedrecitas con el pico y a meterlas dentro de la botella. Cada vez que
introducía una chinita, el nivel del agua ascendía, pero casi de manera imperceptible.
El esfuerzo era tan grande y los resultados tan poco visibles que a punto
estuvo de abandonar el intento en varias ocasiones, pero perseveró y continuó
echando una piedrecita tras otra dentro de la botella hasta que por fin, el
agua ascendió hasta el gollete y el pajarillo pudo alcanzarla con el pico y
beber hasta saciar completamente su sed.
martes, 24 de julio de 2012
Migas de la abuela del Dani
Receta para 4 personas
Ingredientes:
500 gr. de sémola de trigo (suelen encontrarse muy fácilmente
en la mayoría de supermercados en unos paquetes cilíndricos de 250 gr.)
Medio vaso de aceite de oliva virgen.
2,5 cucharaditas de postre de sal marina.
6 dientes de ajo.
2 guindillas (opcional)
5 vasos de agua (mejor de manantial, mineral o de osmosis
que del grifo)
Preparación
Se pone a calentar el aceite en una sartén y se añaden los
dientes de ajo sin pelar cortados en trozos grandes y las dos guindillas.
Cuando están dorados se apartan o se cuela el aceite. A continuación añadir al
aceite caliente los cinco vasos de agua con cuidado de no quemarse y después se
añade la sal. Remuévase y esperar con fuego vivo a que se ponga a hervir.
Cuando el agua está hirviendo se añaden los 500 gr. de harina y se baja el
fuego. Se va removiendo a fuego lento sin parar para que se disuelva bien.
Pronto se hacen una especie de gañas que hay que ir removiendo. Poco a poco la
masa se hace cada vez más espesa. Hay que continuar removiendo y separando o
cortando bien la masa con una rasera o paleta de palo (dependiendo del material
con que esté fabricada la sartén). Se puede probar algún migajón para comprobar
como está de sal o aceite y si es necesario, se añade lo que convenga. Si
estuvieran muy resecas se añade un poco de agua.
Al cabo de unos 40 minutos tendremos unas deliciosas y aromáticas
migas doradas dispuestas para comer acompañadas de uvas, cerezas, melón, pimientos
verdes fritos, bacalao frito, chorizos del pueblo, etc.
Se recomienda acompañar las migas con una buena sangría bien
fresquita.
¡¡¡Buen provecho!!!
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